25/11/11

Capítulo 10 [Parte II]

Apenas me había dado cuenta y ya rozaban las diez de la mañana. Salgo de la habitación y me estiro, mi espalda emite varios crujidos y suelto el aire.

Mi madre asoma la cabeza de la cocina y sonríe.

-Buenos días.

-Sí, buenos días…

Ya había desayunado, la leche fría, así que pensando en la hora que era y que María ya debería estar despierta, la llamo.

-¿Sí? – oigo su voz perezosa

-Buenos días. – saludo melódicamente. - ¿Qué tal?

-Oh… buenos días… Hace como 10 minutos que me he levantado, perdona si te hago repetir 3 veces las cosas.

Me río y pienso en lo que le tenía que decir y en una forma de decirlo para que el recién levantado cerebro de María me entendiese.

-A ver, pues… Me ha dicho Harry que le ha dicho Zayn que podríamos ir al cine.

-Como dije yo ayer al mensaje que te envié... – dice en tono irónico.

Suelto una carcajada y asiento aún sabiendo que no me ve.

-Bueno, ¿Qué me dices? Podemos llevar a Laura, a petición de Zayn por cierto… - dejo caer el dato cual maruja de barrio.

María se sorprende.

-¿Q-qué?

-Ay perdón, que estás medio dormirda.

-¡Me he enterado perfectamente, cacho pava! O sea que entre estos dos hay algo, todavía no del todo, pero lo empieza a haber… hmmm, interesante. ¡Me apunto al plan! ¡Te veo esta tarde!

-Hasta esta tarde pues, ¿Te paso a buscar?

-Sí.

-Allí estaré entonces, un besillo. – digo colgando el teléfono.

Me poyo en la mesa y pienso un momento. Los demás también iban a venir, y eso incluye a Louis. Aparto los pensamientos negativos de mi mente y me vuelvo algo productiva. Quizá recogería mi cuarto o algo, el resto de la mañana.

Como algo y me voy directa a la ducha. Estoy cansada, he dejado el cuarto como una patena, tenía polvo para aburrir.

Me desenredo el pelo frente al espejo, me gusta el ruido que hace el cepillo. Harry toca en la puerta.

-¿Cómo vas? Hemos quedado a las cinco y media. Son las cinco, date un poco de prisa.

-¡Voy!

Me pongo lo primero que pillo. Un jersey se ochos color burdeos, las medias marrones y mis botas preferidas, las marrones de borreguillo, tan calentitas.

Salgo del cuarto y me ahueco el pelo, todavía está mojado, Harry se asoma al pasillo y muestra algo de prisa, todavía son y 10.

María me hace una perdida al móvil. “¿Qué prisa tenéis todos hoy, no?” Pienso.

Cojo mi bolso y el abrigo y empujo a Harry hasta la puerta.

-¡Nos vamos! – grito

-¡No volváis muy tarde! – oigo desde la cocina.

Cierro la puerta y llamo al ascensor. Harry resopla una vez detrás de otra.

-¿Qué te pasa?

-Nada…

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