Es tarde, bastante tarde, pero a nadie le apetece irse a casa.
-Bueno chicos, habrá que irse moviendo, no creo que vayamos a dormir aquí. – dice Niall revolviéndose el pelo.
-Quién necesita dormir… - bromea Zayn mirando discretamente a Laura.
Sonrío al ver ese gesto y miro a Laura. Se ha dado cuenta y se ha puesto la mano en la mejilla, ahora sonríe con dulzura.
-Si queréis os acompañamos a casa. – sugiere Harry levantándose.
Asienten y nos miran.
-¿Os parece bien?
-Sí, sí, por mi bien. – digo sonriendo.
Salimos, asegurándonos de llevar todo y apagar todas las luces.
-No fastidies. – dice María ya en el portal.
Está lloviendo, a mares.
-Oh venga, ¿Os vais a echar atrás por unas gotitas? – dice Liam abriendo la puerta.
Es el primero y el único en salir. Nos reímos observándole como se cala ahí fuera.
Doy un paso adelante y dudo, pero me decido y salgo fuera con él. Tardo unos minutos en empaparme casi por completo.
-¡Salid! ¡Está buenísima! – grito desde la calle.
Los demás no quieren salir.
-Pero… hace frío…
-¿Vais a dormi ahí? ¡Venga! ¡Es sólo agua! – dice Liam
Le miro y me río.
Louis es el siguiente en salir. Me mira y se acerca.
-¿Vamos? – dice tendiéndome la mano.
No sé cómo reaccionar y me quedo embobada intentando responder.
Liam se encarga de sacar a los demás del portal. Cuando por fin estamos todos fuera comenzamos a andar.
Harry y María se han quedado atrás, hablando. Me alegra verles así. Laura está bromeando junto a los demás delante de mí.
Louis y yo vamos casi al mismo nivel, no sé qué decirle. Andamos en silencio mientras llueve, llueve bastante.
Dejamos a casi todos en su casa y seguimos con la ruta, la lluvia a dejado de ser tan fuerte, ahora sólo chispea.
Sólo queda María, vive casi en la misma calle que nosotros, así que para dejarles un poco de intimidad me escabullo.
-Bueno, me voy yendo ya, que voy a pillar un resfriado bastante gordo.
Harry y María se ríen. Harry parece haber comprendido el mensaje.
-B-bueno, pues… eh… ya nos veremos, ¿No? Me lo he pasado muy bien hoy… - dice María intentando evitar la intensa mirada de Harry.
Los dos ojos verdes de él le miraban fijamente.
-Yo también.
Los dos sonríen y se callan. María se gira y saca las llaves, avanza lentamente…
-A la mierda, de perdidos al río. – susurra Harry.
Coge a María del brazo y le obliga a girarse, de nuevo sus miradas se entrelazan. Harry le pasa la mano por la mejilla y se muerde el labio.
-No sé si me arrepentiré de esto, pero… por mí que sea otro día.
Entonces la besa. Debajo de la lluvia en el portal, como si acabase de salir de una película americana.
Les veo desde el portal, no sé si reírme o llorar.
Suspiro de envidia y abro la puerta, el tintineo de las gotas en los cristales acompaña al ruido de los tacones, estoy cansada y necesito dormir un poco.
No hay comentarios:
Publicar un comentario