19/12/11

Capítulo 19

Cuando por fin me canso de huir me paro en una calle y respiro hondo. Sin darme cuenta he apresurado demasiado el paso y no sé donde estoy. Me siento en la acera y empiezo a dibujar cosas en una hoja congelada por el frío.

Todavía no comprendo muy bien el porqué de mi reacción, jamás me había pasado algo así. Siempre me había enfrentado a mis problemas, a mis miedos de cara, sin huir, pero sentía que no podía. Sólo quería salir de ahí y no verle. ¿Tanto daño le había hecho? Ni si quiera le conocía tan bien…

Oigo pasos cerca de mí y levanto la vista. Al verle delante de mí con aire enigmático y preocupado al mismo tiempo me levanto de golpe, dispuesta a seguir corriendo, pero mi yo de siempre me para los pies y me hace enfrentarle. Cara a cara.

No me atrevo a aguantarle la mirad así que miro a lo lejos, en un amago de imponerme ante él.

-¿Qué quieres? – le espeto con desprecio.

-Belén… ¿Estás bien? Te has ido tan… sin decir nada, cualquiera diría… - acerca la mano a mi cara y la aparto con desdén. -… que te pasa algo conmigo.

Louis frunce el ceño y me sigue mirando. Noto como me pican los ojos, se humedecen lentamente. No quiero llorar, no delante de él.

-¿Qué ha pasado? ¿Qué he hecho?

-¡¡Deja de hacer preguntas!! – le grito.

Él se queda paralizado, nunca me había visto así, y yo tampoco.

-No hagas como si no supieras lo que pasa. No te hagas el tonto. – las lágrimas se acumulan peligrosamente al borde de mis pestañas, amenazando con salir en cualquier momento.

-No… no lo entiendo… - dice completamente aturdido, está nervioso.

-Ah, claro, es cierto. Ni siquiera te diste cuenta de que estaba ahí. ¡Lo siento si no rompí a llorar en medio del pasillo! Tengo más dignidad que eso.

Por fin cae. Le había descubierto y ahora no sabía por donde salir.

-Pero yo…

-¿Pero yo qué? ¿Pero yo te quiero? ¿En serio? ¿A mí y a cuantas más? – le digo fríamente. Por fin me siento con fuerzas para mirarle a los ojos, ni siquiera me importa el hecho de que las lágrimas hace rato que corren libremente por mis mejillas.

Le tiembla la voz. Boquea como un pez fuera del agua, realmente quiere decir algo, defenderse, pero no tiene ningún sitio a donde agarrarse, su cuartada se cae por su propio peso.

-L-lo siento. – tartamudea.

-Y yo te creo. – le digo irónicamente.

Le miro de nuevo e intentando no perder el control le empujo y me voy por donde he venido.


María y Laura esperan preocupadas en el mismo sitio que cuando habían llegado.

-¿Estará bien? – pregunta María mirando a lo lejos.

-Ni idea… Pero ¿Qué le ha pasado? ¿Por qué le ha dado semejante arrebato? Sé que a veces le dan unos prontos muy extraños, pero nunca la había visto así… - dice Laura

Todo el mundo había ido a la inauguración de la pista. Parecía que toda la ciudad se hubiera juntado ahí. Incluso el resto de los chicos.

-Tíos, ¿habéis visto a Louis? Se fue hace un rato y no ha vuelto. – pregunta Harry mirando a lo lejos. De pronto su corazón se salta un latido. Un cabello pelirrojo se hace notar entre el resto de la pista, imposible confundirlo. Piensa en ir a saludarla, pero entonces recuerda lo ocurrido…

-Pues no lo sé, a lo mejor se ha parado a comprar algo o… Harry… ¿Me estás escuchando? – dice Liam intentando llamar la atención de su amigo que parece estar abstraído del mundo.

-¿Eh? Sí, sí, tienes razón…

Aunque no se acerca a decir nada, se queda observando, como si todo lo demás le importase demasiado poco para mirar hacia otro lado.

De pronto ve a alguien que se acerca a ella, un chico de pelo castaño que la trata con mucho cariño. Le da un abrazo y un beso, parece que se conoces hace mucho.

Les observa patinar, Laura va con ellos, pero a él sólo le importa ella. Sus ojos verdes brillan con una fuerza extraña al mirarla, parece que ardan de furia por ver a alguien que no sea él sujetándola, haciéndola reír. En vez de eso la había hecho llorar, le había hecho daño y no sabía como remediarlo.

Zayn se da cuenta de su presencia y se acerca raudo y veloz al encuentro con Laura que parece alegrarse mucho por verle. Él les hace un gesto a los demás para que se acerquen y Harry va con ellos a regañadientes. Le parece más prudente observar desde cierta distancia, todavía no sabía si era seguro acercarse a ella, podría arañarle en cualquier momento…
Harry parece ausentarse del grupo, los demás hablan entre ellos, hay presentaciones y demás, pero él sólo se fija en la escasa distancia que hay entre María y su ‘acompañante’

Él la observa y ella parece darse cuenta. Hay un encuentro de miradas, extraño, corto y largo a la vez. Parecían haberse dicho tanto entre ellos en apenas milésimas de segundo…

-¿Os apetece tomar algo? Conozco un sitio nuevo que han abierto por aquí. – propone Niall

-¡Claro! Vamos. – dice María cogiendo la mano del chico y sonriéndole.

A Harry le arde el pecho pero prefiere callarse.

-¿Estás bien, Harry? Estás muy callado… - dice Liam.

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