4/2/12

Capítulo 34 parte l

Camino a casa de María, cojo el teléfono y marco su número por quinta vez consecutiva. De pronto me da señal. Me paro en seco y espero a que me lo coja.

-¡Belén! E-…Puedes… Aqu-… No… t-te…. Cobertu…

Es todo lo que consigo oír antes de que el teléfono comience a emitir ruidos raros antes de colgar.

Miro el teléfono y lo guardo en el bolsillo. Cuando llego, llamo y pregunto por ella. Ha ido a casa de Laura.


-Nada. Se ha cortado… - dice María apoyando la cabeza en la pared.

-¿Y qué hacemos? – dice la voz de Zayn cruzado de brazos en la pared de enfrente.

*Media hora antes…*

María camina a paso rápido a casa de Laura, no podía esperar a contárselo. Sabía que yo tenía una cita con Ben, así que me lo contaría todo luego, si no lo había hecho ya Harry…

Laura vive en un apartamento con algunos compañeros de la universidad. Llama al portero y la voz de una de sus compañeras le grita estridentemente.

-¿Síiiiiiiiiiii?

-H-hola, ¿Está Laura? – pregunta mirando al portero como si este fuera una persona.

-Sí, un momentito, puedes pasar dentro, ahora le digo que baje. – dice colgando.

La puerta vibra abriéndose y María entra en el portal. Se sienta en las escaleras y espera pacientemente.

Unos minutos después aparece Zayn por la puerta, sabía que hacía poco se había mudado con ellas porque sus padres habían tenido que mudarse por temas de trabajo y él, que ya era mayorcito, había decidido quedarse y Laura le había ofrecido una habitación que había quedado libre desde que uno de los compañeros se fue a América.

-Hola. ¿Qué haces ahí? – pregunta Zayn sonriente mirando a María.

-Hola. – saluda ella devolviéndola la sonrisa. – No sé, no les gusta mucho que suba cuando está todo el mundo en casa.

Zayn mueve la cabeza haciendo un gesto de comprender y se acerca al ascensor. El piso estaba en un séptimo piso y no había ganas de ir andando por las escaleras.

-Ven. Si subes conmigo no te dirán nada. Son un poco raritas. – dice riéndose.

María asiente y se levanta un poco temerosa. No le caían demasiado bien las compañeras que tenía Laura. Eran algo estúpidas y muy melindrosas, por eso siempre hablaba con Laura en el rellano, porque a parte de eso eran bastante cotillas.
Zayn y María entran en el ascensor y marcan el séptimo piso.

Se hace el silencio en aquella caja de apenas dos metros cuadrados, cuando de pronto…

Todo se para en seco emitiendo un ruido metálico que ambos no parece gustarles. Las luces se apagan y un pitido proveniente de un diminuto altavoz cerca de los botones comienza a sonar.

-Oh, oh. – dice Zayn.

-¿Qué has hecho? ¿Qué ha pasado? – comienza María asustada.

-¡Yo no he hecho nada! Se ha debido de quedar atascado…

-Llamaré a Laura para que nos baje a busc…Mierda.

-¿Qué pasa?

-No hay cobertura. Típico de los ascensores. ¿Qué hacemos ahora?

*Media hora después…*

María desiste y se sienta en el suelo echando la cabeza hacia delante. Su melena pelirroja le cubre la frente. Resopla y algunos de los mechones se mueven débilmente.

-¿Estás bien? – dice Zayn sentándose también.

-Sí. Pero no me gustan los sitios cerrados, y menos si son pequeños.

Zayn se ríe y mira al techo.

-¿De que te ríes? No tiene gracia. – le replica ella Molesta.

-No me reía de eso. Me estaba acordando de una cosa.

María le mira levantando una ceja y Zayn niega con la cabeza apartando el tema. De nuevo silencio. Los dos esperaban a que viniera alguien a sacarlos de ahí, y cuanto antes, mejor.

De pronto Zayn comienza a mirar a todos lados.

-Un momento… - dice poniéndose en pie.

-¿Qué? – pregunta María apoyando su mejilla en la palma de la mano y mirándole con cierta desgana.

-Siempre hay un botón para emergencias para estos casos, ¿No? Tiene que estar por aquí. Déjame tu móvil, que no veo nada.
María se levanta y alumbra el panel con el móvil. Así era, había un botón que parecía tener algo parecido a ‘en caso de emergencia’ escrito. El ascensor era muy viejo y las letras se habían borrado.

Zayn lo pulsa esperanzado y de pronto las luces vuelven.

-¡Mira! – dice riéndose.

María levanta una ceja y se contiene las ganas de aplaudir sarcásticamente.

-Muy bien genio, pero ¿A caso nos hemos movido? – apunta cruzándose de brazos.

Zayn baja los hombros e intenta abrir la puerta. Nada. Está bloqueada y el ascensor está en el mismo punto en el que se había quedado.

-Por lo menos tenemos luz. – comenta Zayn haciendo una mueca parecida a una sonrisa.

María se ríe de pura inercia y vuelve a sacar el móvil, tenían para un rato…


Llamo frenéticamente al portero y espero la respuesta de Laura.

-Pasa. – contesta una voz cansada.

Me encojo de hombros y abro la puerta. Llamo al ascensor pero parece estar fuera de servicio. Malditos edificios antiguos…
Subo los 7 pisos andando y llamo a la puerta casi sin aliento.

-Belén, ¿qué pasa? ¿Qué haces aquí? ¿Has… subido andando? – pregunta Laura dejándome pasar.

-¿Está aquí María? – pregunto tomando algo de aire primero.

-No. ¿Has visto tú a Zayn? Hace un rato que dijo que vendría a verme.

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