Sugerencia musical: I Feel Like That - Jason Walker
Justo cuando me da la sensación de que en cualquier momento me iba a caer al suelo, me levanto de forma repentina.
-Voy a toma el aire. – anuncio arreglándome la camiseta.
-Voy contigo – dice Ben.
-No, no. Prefiero ir sola, de verdad. Estoy bien. – replico.
Tuerzo el gesto y recorro el resto del bar para salir fuera. Me encuentro con el aire fresco que me acaricia la cara, reconfortándome.
-¿Qué le pasará a esta chica? Está muy rara últimamente. – dice Harry frunciendo el ceño.
María se encoge de hombros. Mira a Laura, parece distante todavía, aunque a la vez está en tensión, incómoda, como si estuviera esperando a algo.
-Déjala, ya se le pasará. – dice Liam sonriéndole a la chica. Todavía no sabía mucho de ella, pero no se le veía mala persona, aunque no podía fiarme de las apariencias.
El camarero aparece con una libreta y un boli que golpea contra su muslo una y otra vez. Toma nota de los pedidos y asiente sonriendo.
-Ahora vendrá mi compañera con lo que habéis pedido. – dice sonriente. Se va por donde ha venido y todos se quedan en silencio.
Rachel achucha a Louis mientras sonríe todo lo que puede. Este resopla y se levanta, intentando liberarse de la presión que ella ejerce sobre su brazo, como un cepo.
-Voy a fumar, ahora vengo. – dice abriéndose paso entre la gente. Rachel pone pucheritos y se cruza de brazos cual niña pequeña.
-¿Y ahora dónde va? – dice Niall, de nuevo los demás de encogen de hombros.
La camarera aparece con una bandeja reluciente y un montón de vasos encima. Reparte los vasos por la mesa y al llegar donde se sienta Laura, esta le guiña un ojo de forma descarada. La camarera sonríe y se sonroja débilmente, a lo que Laura sonríe satisfecha.
Conocía esa mirada. María la mira extrañada y de pronto lo comprende. Había algo en marcha, algo gordo. La venganza había dado comienzo, aunque no se hacía muy bien idea de cómo pensaba encarrilarlo.
Louis sale fuera y me encuentra sentada en la acera con la mirada perdida, había perdido la noción del tiempo. Sé que está ahí, pero ni siquiera tengo ganas de mirarle.
-Hey. – dice encendiendo su cigarro despreocupado.
Giro la cabeza débilmente y le miro, sin expresión alguna en la cara. Miro al suelo y vuelvo a mi estado de indiferencia.
-¿Hasta cuándo vas a estar sin hablarme? – dice sin ni siquiera mirarme a la cara. Tal pasotismo me repatea el estómago, pero si quería jugar en esa categoría, no me iba a quedar atrás.
-Hasta que dejes de ser un gilipollas, aunque si fuese por eso a lo mejor me puedo jubilar antes de volver a hablarte. – le respondo, sin mirarle tampoco.
Louis se ríe de forma irónica. No es tonto, ya sabe por dónde voy. Aun así, se para un instante para buscar algo con lo que contestarme.
-No es justo esto que estás haciendo, no te he hecho nada.
-Claro que no es justo. No es justo que a la primera de cambio te vayas con la que más tetas tiene. Aunque no me debería sorprender, ¿verdad? – me giro hacia él y sonrío sarcástica. – Siempre lo has hecho así. Es tu juego, las enamoras, y una vez que te cansas les das la patada en el culo, y he sido tan imbécil que te he creído. Me creía más lista que eso.
-Tú estás con Ben y nunca te he dicho nada, y eso que odio a ese tío. – parece frío, mira al suelo y da una calada a su cigarro, que está ya casi consumido por completo.
Me levanto como si tuviera un resorte y le miro, esta vez sin ningún reparo.
-¿Qué no me has dicho nada? Por Dios, ¿no te acuerdas? Oh claro, sólo te acuerdas cuando te interesa. – digo cogiendo un poco de aire. Me estaba poniendo histérica, como de costumbre. – Bien, no pienso decirte nada. Haz lo que quieras, ya eres mayorcito para que te diga lo que tienes que hacer.
-Y aunque me lo dijeras no pensaba escucharte.
-No esperaba menos. – entorno la mirada y suspiro. – Vete con ella. No me importa en absoluto, como si te quieres ir con 15 más, es muy de tu estilo.
-No digas que no te importa porque sí que te importa. – dice mirándome de pronto. Es la primera vez que me mira desde que había salido. Hay algo en sus ojos que por un momento me paraliza. Si no le conociera diría que es… ¿rabia? Pero no podía ser. Él no sentía cariño por nadie que no fuese él mismo.
Noto como si me propinaran un golpe en el pecho. No sé qué decir, porque por mucho que lo negara… Tenía razón y me dan ganas de gritarle algo, pero un nudo en la garganta me impide decir cualquier cosa, sólo puedo boquear como pez fuera del agua, como la estúpida que he sido, y la estúpida que soy.
De pronto, oigo la puerta abrirse y la dulce voz de Ben me reconforta, de pronto ya no estoy tan sola.
-Hey, como no volvías he salido a ver si estabas… ¿Todo bien? – dice al ver las miradas furtivas que Louis y yo nos dedicamos mutuamente.
Se acerca despacio a mí y me pone la mano sobre el hombro. La miro confundida y le miro a él. Siento que me muero ahí mismo, tenía la cabeza hecha un auténtico lío.
-¿Qué le has hecho? – dice Ben abandonando el dulce tono para empeñar uno bastante más tosco. - ¿Qué has hecho ahora?
-Ben, déjalo no…
-¿Ahora vienes tú? – dice Louis arrojando la colilla al suelo y sonriendo. – El príncipe encantador al rescate, ¿no?
Se vaticina algo que no me gusta, intento frenar a Ben, pero se deshace de mi mano y me aparta a un lado.
-No me gusta dejar a las señoritas solas con capullos de tu talla.
Me llevo la mano a la boca con disimulo, aunque sonrío para mis adentros. Si Louis tenía un punto débil, ese era su ego. Él chista y mira al suelo, acercándose a él de forma peligrosa.
-¿A cuántas señoritas, Ben? – dice bajando el tono. – Nunca has querido a una mujer, nunca.
-¿Ah no? ¡Y qué pasa con ella! Te la llevaste como si fuera otro de tus juguetes, pero tú lo sabías. Sabías que estaba enamorado de ella y te dio exactamente lo mismo. Te encaprichaste y no había quien te parase.
De pronto estoy confusa, ¿De qué puñetas estaba hablando?
-¿Y esta es tu venganza? –dice Louis. Para un momento y se lleva la mano al pelo. – Ahora lo entiendo, esta es tu venganza, ¿no es así?
Ben sonríe y se acerca.
-Vaya, eres más listo de lo que pensaba. La venganza e sirve un plato frío, Louis. – dice sin perder la sonrisa del rostro.
Cada vez estoy más confundida. Creía hacerme una idea pero no quería hacerle caso.
Louis se enciende como una llama y está a punto de tirarse encima de Ben cuando me interpongo entre los dos, hecha una furia.
-¡Ya basta! Creo que ya habéis hecho alarde de la madurez que tenéis, ahora, ¿podéis explicarme de qué puñetas va esto? Porque no entiendo una mierda. – digo mirándoles a los dos.
Ben parece alarmado, como si se hubiera olvidado de que estaba ahí presente, sin embargo Louis sonríe débilmente.
-No es nada, son… temas del pasado. Vamos dentro, anda… - dice Ben tranquilizándose, pero tiene las manos húmedas.
-¿No se lo vas a contar, Ben? – dice Louis con un tono seco, clava su mirada en el rostro casi lívido de Ben y entorna una mueca.
Le miro esperando una respuesta, no me iba a ir sin saber qué era todo eso. Ben suspira abatido y me mira con la culpa escrita en sus ojos. De pronto, noto un pinchazo de ansiedad en el pecho.
-Verás… hace mucho tiempo, yo estaba enamorado de una chica que conocí. Antes Louis y yo éramos muy amigos y él sabía que a mí me gustaba esa chica, sin embargo, él se la llevó primero, como si nada. Después de eso, ella… se marchó de aquí y nunca volví a saber de ella. Me dolió muchísimo y necesitaba venganza, él me traicionó. – dice dedicándole una profunda miraba asesina a Louis.
El nudo de mi garganta comienza a tomar forma. Me sentía más estúpida que nunca. Me habían engañado por partida doble, ¿En serio era tan inocente para no haberme dado cuenta antes?
-Entonces… bueno, sabía que a él le hacías gracia y sabía cómo acababa la historia, así que entré en tu vida y poco a poco, me fui haciendo hueco. – dice bajando el tono y frunciendo el ceño.
No puedo hacer otra cosa que taparme la boca con la mano. Me había utilizado como venganza contra Louis. Y yo pensaba que me quería. Había roto todos mis esquemas y en ese momento notaba como todo a mi alrededor se venía abajo. Ben era mi punto de apoyo, de algún modo, y darme cuenta de que todo había sido una encerrona me dejaba echa polvo.
-Pero… pero al final me enamoré de ti, Belén, eso es de verdad. Lo siento muchísimo, Dios… no sabes cuanto. Ojalá me puedas perdonar algún día. – Se pasa la mano por el pelo, no lo había visto nunca tan nervioso.
Ben da un paso para acercarse a mí, reacciono dando un paso hacia atrás, y llevándome las manos a la boca. Empiezo a ver borroso por las lágrimas.
Abro la boca para decir algo, pero lo único que consigo entonar es un gemido casi próximo al dolor. Me paso la mano por el pelo tratando de asimilar así toda la información que acaba de estrellarse contra me cabeza.
No podía estar pasando.
-Eh… - dice Louis en un tono dulce.
-¡NO! – le espeto, violentamente. - ¡NO ME TOQUES, NO QUIERO VEROS, A NINGUNO DE LOS DOS!
Empujo a su persona y abro bruscamente la puerta del bar, recorro a paso ligero el tramo que separa la entrada de la mesa retirada de los pufs. Ante la atónita mirada del resto del grupo, cojo mis cosas con fuerza del perchero.
María me coge suavemente de la muñeca, lo cual me hace reaccionar retirándola con fuerza. La miro, todavía con los ojos vidriosos y dedico una mirada al grupo.
-M-me voy. Estoy muy cansada. – digo sin más.
-¿Belén? ¿Qué ha pasado? – dice Laura en un tono bajito.
Me rasco la frente y sonrío por una milésima de segundo.
-Nada, no os preocupéis, he tenido un día muy duro. Nos vemos, ¿vale? Pasadlo bien.
Vuelvo por dónde he venido y a mitad del trayecto noto como de nuevo me cogen la muñeca.
-Y una mierda que no ha pasado nada. –dice la voz de Harry. Era mi hermano, conocía de sobra el tono que empleaba para mentir.
-Déjalo estar, Harry, no quiero hablar de ello.- digo finalmente, saliendo por la puerta. Louis y Ben siguen ahí, manteniendo un acalorado debate. Al verme salir, se callan de pronto.
-Buenas noches. –digo intentando conservar la poca dignidad que me queda.
-Pero… ¡Belén! – dice Louis. Sin embargo, cuando quiere alcanzarme, ya he recorrido media calle, y la voz autoritaria de Harry le frena.
-¡Ni se te ocurra! Me vas a explicar lo que ha pasado, ahora. – le dice.
Louis le mira, vacilante. Esta apunto de obedecer cuando sale corriendo calle arriba.
-¡Louis! – grita Harry. Justo en ese momento, salen algunos de los demás.
-Pero… ¿Alguien puede explicarme que ha pasado? – dice María, empezando a irritarse.
Continuará…
Beeeeeeeeeeeeeeeeeeernarda!
ResponderEliminarMe ha encantado! Sin duda uno de mis favoritos!
Y la escena de la bronca asdfghjkl
Es para enmarcarlo, de verdad, me he enamorado de este cap!
(A pesar de que no hay mucho de María y Harry... Yo que voy con buena intención... De verdad, ni MAPTLV ni hostias...)
Espero el siguiente prontico, si no ya sabes que Laura y yo presionaremos y en eso yo soy muy cansa, lo sabes, no lo niegues.
ko, k t amoh musho dsd l jart! x100pre
(Solo te quiero por estos capitulos, no por mas)
Tsssssssssssssssss
JEI AY JUS MET YU
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